ELN explora suelo venezolano
desde hace cinco años y se expande para controlar minas y pasos fronterizos

Sus motivaciones son principalmente
económicas, asegura la organización colombiana Fundación Ideas para la Paz, que
ha mapeado en el país la presencia del ELN y disidentes de las FARC que buscan
controlar minas y paso de combustible y alimentos, publica Correo del Caroní.
La presencia de guerrilleros
colombianos del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidentes de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se ha hecho fuerte y crece
desde 2013 al sur de Venezuela, cuando el primer grupo hizo incursiones
tímidas desde el estado Apure hacia Amazonas, fronterizo con Colombia.
Un informe de 2017 de la organización
colombiana Fundación Ideas para la Paz (FIP) indica que el ELN así como
disidencias de las FARC, específicamente del Frente 16 y Acacio Medina, se ha
movido a zonas de alto valor estratégico para su financiamiento. En el caso de
Colombia, hacia los departamentos de Guainía, Vichada y Arauca y, en Venezuela,
a Apure, Bolívar y Amazonas, en donde el domingo emboscaron a militares
y asesinaron a tres de ellos, tras la captura de Luis Felipe Ortega Bernal,
alias Garganta, comandante del Frente de Guerra Oriental del ELN.
El Gobierno venezolano ha insistido en negar
la presencia del ELN y disidencias de las FARC en Venezuela, pese a que la misma Cancillería de Colombia nombró a
Ortega Bernal como “un reconocido cabecilla del ELN, cuyo prontuario delictivo
le mereció circular azul por parte de Interpol, por múltiples delitos cometidos
en nuestro país”.
Un mapa de la presencia de los
irregulares, trazado por la FIP, dibuja la presencia del ELN en Amazonas desde
Puerto Páez en el municipio Pedro Camejo del estado Apure hasta San Fernando de
Atabapo en el municipio Atabapo del estado Amazonas, mientras que los
disidentes de las FARC se despliegan en el sur de Amazonas en las cercanías del
Parque Nacional Yapacana, al suroeste de la confluencia del río Ventuari en el
río Orinoco, y en el norte a pocos kilómetros de la capital de Amazonas.
FARC: control minero
La Fundación Ideas para la Paz
resalta que la disidencia del Frente Acacio Medina (AM), liderada por Julián
Chollo y John 40, dos mandos que se separaron de las FARC
en 2016, mantiene sus rutas de movilidad entre Guainía y Vichada en Colombia
hacia el río Orinoco, “al tiempo que ha fortalecido su presencia en Venezuela
por el río Venturi hacia los márgenes del Arco Minero del Orinoco”, como se le
conoce al megaproyecto del gobierno de Nicolás Maduro para explotar minerales
como oro, diamante y coltán en el estado Bolívar. El AMO no incluye al estado
Amazonas, pero la actividad minera en esta región selvática es predominante y
sin control oficial.
La disidencia del Frente Acacio
Medina ingresaba, al momento de la investigación, por el paso fronterizo de San
Fernando de Atabapo, pasando por el río Ventuari, hacia el Parque Nacional
Yapacana, donde se encuentran minas de oro.
“En cabeza de Julián Chollo y
con un número indeterminado de colombianos y venezolanos, este grupo no solo
mantiene el control de yacimientos mineros, de oro y coltán (inclusive
tungsteno, según algunos entrevistados) en Guainía, sino que se ha fortalecido
en Venezuela, tomando el control de yacimientos auríferos del Parque Yapacana,
donde se sospecha que estaría John 40”, indica el estudio de la
FIP.
Sus movimientos en Amazonas son
amplios. Según la FIP, esta disidencia también se moviliza por el río Ventuari
hacia San Juan de Manapiare y la Serranía del Guanay, en límites del bloque 1
del AMO, en la frontera entre los estados Amazonas y Bolívar.
La organización resalta que la
motivación de estas disidencias es netamente económica. “Su
posicionamiento en los límites del AMO busca acceder y controlar los
yacimientos de coltán, oro y diamantes que se encuentran en esta zona”.
“Los liderazgos de estos grupos no
son menores, pues durante su permanencia en las FARC contaron con poder de
mando y sus objetivos fueron eminentemente económicos. Eso explica, en gran
medida, su progresiva degradación criminal y que sigan como disidencia”.
ELN: control fluvial y fronterizo

Mientras las disidencias de las FARC
se concentran en zonas mineras, la FIP apunta que el ELN se ha expandido en dos
direcciones: Desde Apure hacia Amazonas, tomando el control de la frontera; y
desde Venezuela y Arauca hacia el Vichada.
En suelo venezolano, detallan, el ELN
ha logrado establecerse en gran parte de la zona de frontera controlando el
movimiento fluvial hacia el interior de Venezuela, principalmente por los ríos
Autana, Cuao, Sipapo y Guayapo. “Su interés es establecerse en los pasos
fronterizos para controlar el paso de gasolina, comida y gasoil (combustible
para lanchas) entre las dos fronteras, además del contrabando, rentas
provenientes del tráfico de cocaína y armas, y el control de la explotación
minera en las riberas del río Sipapo”, explican.
Además, se ha establecido en una
trocha que comunica al municipio Manapiare, en Amazonas, con el estado Bolívar,
donde se encuentra un yacimiento de coltán a cielo abierto que hace parte del
Área 1 del Arco Minero del Orinoco. Así ha sido la expansión del ELN en fechas
registradas por la FIP:
2013. Incursión tímida del ELN desde el estado Apure, en los llanos
venezolanos.
2016. El ELN hace más visible su presencia en Puerto Ayacucho, donde ha
impuesto prácticas de control social, político y económico, sostiene la FIP.
“Toman el control de los puertos y puntos fluviales y controla el contrabando
de droga, gasolina, alimentos y enseres, además de la seguridad”, indican.
2016 a 2017. De acuerdo con la FIP, el ELN continúa su proceso de expansión hasta
establecerse en San Fernando de Atabapo, un importante punto fronterizo por ser
la desembocadura del río Guaviare al Orinoco. “Esta zona ha sido un corredor de
tráfico de drogas y armas y ha servido para garantizar la movilidad, al
conectar la frontera binacional con el interior de ambos países”.
La organización resalta que la
ausencia de enfrentamientos y disputas entre las disidencias y las estructuras
del ELN que controlan la zona de frontera entre Puerto Páez, Puerto Ayacucho y
San Fernando de Atapabo, evidenciarían cooperación entre estos grupos.
En Bolívar, por el oeste
Las indagaciones de la FIP ubican al
ELN principalmente en Amazonas y en la frontera con Bolívar, en las zonas de explotación
de coltán que hacen parte del Arco Minero del Orinoco. Si bien no dibujan la
incursión del ELN en el sur de Bolívar, el diputado a la Asamblea Nacional,
Américo De Grazia, ha denunciado la presencia de los irregulares en los
yacimientos auríferos del sur de la entidad.
“El ELN opera en Bolívar, Amazonas,
Apure y Táchira a sus anchas. ¿Por qué en esos estados? Porque el Gobierno
pretende usar de infantería a los guerrilleros para hacer frente a cualquier
intervención extranjera. Esa es la razón política, pero los guerrilleros se
autofinancian con drogas, extorsión y secuestro, cobro de vacunas y
ahora con diamante, coltán y oro”.
El parlamentario sostiene que el ELN
opera en el sur de la entidad desde noviembre de 2017, pese a que autoridades
militares han rechazado la existencia de guerrilleros en el país.
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