los rivales de Maduro están vinculados con el
chavismo y tienen cuentas pendientes con la justicia
En Venezuela para
aspirar a la Presidencia de la República más que estudios y credenciales hay
que tener antecedentes penales o prontuario. Al menos esta
es la conclusión a la que se arriba luego de escudriñar en el
pasado de quienes aspiran a sustituir a Nicolás Maduro en las cuestionadas
elecciones fijadas para el próximo 20 de mayo y observar
que cuatro de los cinco adversarios del actual mandatario han tenido o tienen
cuentas con la justicia de ese país.
En Venezuela para
aspirar a la Presidencia de la República más que estudios y credenciales hay
que tener antecedentes penales o prontuario. Al menos esta
es la conclusión a la que se arriba luego de escudriñar en el
pasado de quienes aspiran a sustituir a Nicolás Maduro en las cuestionadas
elecciones fijadas para el próximo 20 de mayo y observar
que cuatro de los cinco adversarios del actual mandatario han tenido o tienen
cuentas con la justicia de ese país.
De los
cuatro abanderados el caso más llamativo es el de Falcón. El otrora aliado del fallecido
Hugo Chávez y quien en 2008 se separó de él, para posteriormente incorporarse a
las filas de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), tiene seis
averiguaciones abiertas, según la información suministrada desde el despacho
ahora dirigido por el fiscal general provisorio, Tarek William Saab.
La
mayoría de esas investigaciones datan del año 2011 y están relacionadas con los
presuntos hechos de corrupción ocurridos durante
las gestiones de Falcón como Alcalde de la ciudad de Barquisimeto, la cuarta
ciudad del más poblada del país y ubicada a unos 360 kilómetros al oeste de
Caracas; y luego como Gobernador del estado Lara.
Entre
los procesos que penden sobre el candidato, cuya decisión de postularse a la
Presidencia le costó su expulsión de la MUD, la cual decidió no participar en
los comicios por considerar que no hay garantías de que los resultados sean
transparentes, están algunos relacionados con la entrega a dedo de contratos para la
construcción de escuelas, desvío de fondos para la ejecución de planes para
combatir enfermedades como el cólera y por los retrasos en la ejecución de
otras como el sistema de transporte masivo de Barquisimeto (una copia del
Transmilenio de Bogotá), por el cual, aunque salieron de las arcas públicas
casi 380 millones de dólares de manera anticipada no estuvo listo en tiempo
planificado. Este proyecto terminó siendo concluido por el Gobierno central en
2013. Por este último caso Chávez pidió el procesamiento
de Falcón y en 2012 el Parlamento entonces controlado por sus adeptos lo
declaró responsable de irregularidades administrativas.

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